El psicólogo Remo Roth, explica el proceso del misticismo claramente de la siguiente manera:
“El místico se vuelve hacia adentro, cerrando la boca, los ojos y los oídos; de lo que experimenta, algo fluye de adentro hacia afuera. Este flujo corresponde a las visiones ocurridas durante el proceso místico”.
No obstante, en el misticismo la capacidad de introspección se da por una divinidad expresada mediante el alma, por lo tanto, la meditación es influida por el ser humano y por la divinidad, con el fin de alcanzar el estado místico.
El misticismo se divide en dos tipos principales, los cuales son, el misticismo por medio de la identificación y el misticismo por medio de la relación.
El misticismo por identificación; quien practica este tipo de misticismo trata de convertirse en una divinidad, ya que sigue su forma de vida y enseñanzas. Por ejemplo el budismo, ya que el budista trabaja para llegar al nirvana, que significa el principio divino en esta religión. No obstante, para los occidentales este tipo de misticismo puede ser peligroso si no se practica de forma correcta, ya que las creencias suelen ser mas débiles, la sociedad es diferente y en muchas ocasiones pueden llegar a la megalomanía al compararse con un Dios.
El misticismo por relación, consiste en crear un vínculo con Dios, sin pretender ser una divinidad. La práctica se ejecuta dentro de uno mismo, cultivando la conexión por medio de una vida sana y la meditación.
No importa el tipo de misticismo que se practique, lo verdaderamente importante es lograr conectarse con lo divino al mismo tiempo que se inicie el proceso del autoconocimiento con ayuda de la meditación.
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